
El interés por el oro no está justificado por la narrativa, sino por la experiencia
26. 02. 2026Bc. Miroslava Sojková, Social Media Director
En una crónica publicada en el Financial Times, Ruchir Sharma, autor y presidente de Rockefeller International, expone que el oro puede haber entrado en una fase en la que su precio se ve estimulado más bien por las «historias» sobre la incertidumbre mundial que por los fundamentos tradicionales. Compara la situación actual a la fiebre del oro de la década de 1970 y sugiere que el mercado puede estar entrando en una fase en la que la narrativa —historias globales sobre el riesgo y la incertidumbre— pesa más que los modelos económicos.
En IBIS InGold, no obstante, analizamos la expansión reciente del precio del oro a través de un prisma ligeramente distinto. Observamos que se produce un cambio más profundo en la opinión de quienes compran oro. El oro empieza a desempeñar un papel diferente en las carteras.
Para un creciente número de clientes, ya no se trata solo de especular con la subida de precios, aunque siga siendo algo atractivo, por supuesto. Una motivación igualmente sólida es la naturaleza física y tangible del oro, el hecho de que no se trata de un papel o una promesa virtual, sino de un activo real que no presenta riesgos de contraparte. En un entorno en que la mayor parte de los instrumentos financieros dependen de la confianza en el sistema, el oro físico resulta ser un índice de independencia.
Por detrás del aumento del precio del oro no solo vemos «historias», sino la experiencia real de los últimos años: la inflación, las tensiones geopolíticas, la expansión monetaria y el cambio de las reglas durante el juego. Los inversores responden ante lo que han vivido y ajustan la estructura de sus reservas en consecuencia.
Por lo tanto, el oro es, cada vez más, un pilar doble en sus carteras: por un lado, ofrece potencial de crecimiento y, por otro, actúa como elemento estabilizador y reserva de valor tangible.
Así pues, quizá el factor real no sea el poder de la narrativa, sino el de la experiencia.
Y dicho poder de la experiencia queda reflejado en nuestros propios datos. Unos beneficios para los clientes que casi alcanzan los 400 millones de EUR, junto con el crecimiento a largo plazo del interés por el oro físico, no son el resultado de una historia, sino el de un enfoque sistemático, de la paciencia y de la confianza en el papel estratégico que juega en las carteras.




