
La caída actual de los precios del oro puede parecer ilógica, pero, en realidad, tiene una fácil explicación
24. 03. 2026Mgr. Ing. Filip Horáček, Ph.D., director de ventas
El conflicto en Irán está provocando una escalada en los precios del petróleo y la energía, creando así presiones inflacionistas. Los bancos centrales están respondiendo con una subida de los tipos de interés. Con unos tipos más altos, aumenta el atractivo de los bonos estadounidenses y se refuerza el dólar de este país, lo cual, a corto plazo reduce la presión sobre los precios del oro.
Sin embargo, si la situación se mantiene, el efecto puede ser el opuesto. Los precios altos de la energía de forma sostenida alimentan la inflación y, junto con los tipos elevados, podrían ralentizar la economía y provocar estanflación. Esta situación suele asociarse a una decreciente rentabilidad real y una flexibilización gradual de la política monetaria que, a su vez, beneficia al oro.
Dicho simplemente:
- a corto plazo, un dólar fuerte ejerce presión;
- a largo plazo, la inflación y los riesgos geopolíticos entran en acción.
Si persisten las tensiones, la bajada actual puede resultar una atractiva oportunidad de compra.
Esto también se refleja en las predicciones de las principales instituciones financieras. JP Morgan anticipa que el oro subirá hasta los 6 300 USD a finales de 2026, mientras que el objetivo de Bank of America es de 6 000 USD, el de BNP Paribas de 6 250 USD y el de Wells Fargo está entre 6 100 y 6 300 USD.




