El 2025: un año récord para el oro, que reconfigura su papel en las carteras de inversión

El 2025: un año récord para el oro, que reconfigura su papel en las carteras de inversión

22. 12. 2025

Miroslava Sojková, Social Media Director

El año 2025 pasará a la historia de las inversiones como el que alteró definitivamente la función que el oro desempeña en las carteras inversoras. El precio del oro superó los 4 400 USD por onza y, lo que es más importante, se ha mantenido en estos niveles a pesar de las señales ambivalentes de la Reserva Federal (el banco central estadounidense). Bloomberg considera que no se trata de una reacción del mercado a corto plazo, sino de la evidencia de una tendencia estructural más profunda que está volviendo a definir el lugar que ocupa el oro en las prácticas de inversión modernas.

 

Motivos por los que el oro ya no actúa solo como protección, sino también como base de las carteras

La subida actual del oro no es debida, simplemente, a la preocupación de los inversores. Más bien refleja cambios sistemáticos en el panorama financiero global. Los bancos centrales de todo el mundo siguen adquiriendo oro en niveles récord, la confianza en las monedas fiduciarias se va debilitando gradualmente y el tradicional modelo de inversión 60/40 de acciones y bonos ya no ejerce la fuerza estabilizadora y fiable de antaño.

La creciente deuda pública, la incertidumbre geopolítica y las persistentes presiones inflacionistas dejan cada vez más claro que los bonos no siempre pueden cumplir su papel tradicional de compensación de las fluctuaciones en el mercado de valores. Precisamente por este motivo, son cada vez más los inversores que buscan activos que no estén directamente vinculados a las políticas monetarias o al rendimiento de los mercados financieros tradicionales. Así pues, el oro regresa al papel protagonista en calidad de activo global, real y fiable.

 

«El oro ha dejado de estar limitado a un papel complementario en las carteras». —Filip Horáček, director de ventas de IBIS InGold

Como lleva tiempo señalando nuestro director de ventas, Filip Horáček, las normas de la diversificación están cambiando: el oro está pasando de ser una brújula en tiempos de agitación a un apoyo estable para las carteras, capaz de proteger la riqueza al tiempo que incrementa su valor en períodos de gran incertidumbre.

 

Las previsiones sobre el precio del oro para 2026 confirman el cambio

En sus pronósticos para 2026, los principales bancos de inversión y analistas son consecuentes con este papel más destacado del oro:

  • Goldman Sachs vaticina que el precio del oro podría ascender a, aproximadamente, 4 900 USD por onza a finales de 2026 partiendo de esta situación, empujado por las continuas compras por parte de los bancos centrales y la expectativa de las bajadas de los tipos de interés de la Reserva Federal estadounidense.
  • J.P. Morgan prevé un alza mayor, con precios próximos a 5 055 USD por onza en el último trimestre de 2026, respaldada por la caída de los tipos, las preocupaciones por la sostenibilidad fiscal y la diversificación inversora que, juntos, afianzan los metales preciosos.
  • Morgan Stanley anticipa que los precios subirán hasta 4 800 USD por onza, aproximadamente, a finales de 2026, al tiempo que destacan que incluso un crecimiento más lento será muy positivo en general.

Estas predicciones indican que el oro sigue considerándose un activo en alza con potencial de crecimiento, incluso en períodos en los que el mercado pueda sufrir correcciones a corto plazo o volatilidad.

 

Recomendaciones para el inversor común

Hoy día, el inversor común debería tener en cuenta lo siguiente:

  • El oro no es un activo especulativo que sea difícil de captar, sino que responde a factores fundamentales, como la incertidumbre geopolítica, los déficits elevados, el debilitamiento del dólar, las preocupaciones sobre la inflación y, también, el nuevo equilibrio de poder y la cambiante posición de las economías mundiales.
  • Contar con oro a largo plazo proporciona estabilidad y protege la riqueza incluso cuando los activos tradicionales, como las acciones y los bonos, muestran una mayor volatilidad.
  • Con frecuencia, los expertos recomiendan asignar parte de las carteras (por ejemplo, entre el 5 y el 10 %) al oro con el fin de mejorar la diversificación y buscar protección frente a vaivenes inesperados en los mercados. Otros hablan abiertamente de un porcentaje mucho más elevado (entre el 20 y el 40 %).

 

Motivos por los que el 2025 no fue un pico, sino la transición a una nueva era

Más que señalar el fin definitivo del llamado «ciclo del oro», el año 2025 parece un período de transición en el que los inversores, cada vez más, reevaluaron el papel que los activos reales desempeñan en sus carteras. Pero, por el contrario, marcó un cambio hacia un nuevo paradigma inversor, en el cual los activos reales como el oro vuelven a cumplir una función clave a la hora de proteger la riqueza y favorecer su crecimiento a largo plazo. El oro está pasando de ser una alternativa secundaria a un componente estratégico de las carteras modernas y este reajuste destaca como una de las tendencias más pronunciadas del panorama actual de las inversiones.


¡Comience hoy mismo a ahorrar!

Genere riqueza para la familia y coseche los frutos de su inversión

Fortuna chci spořit